Domingo 7 de Julio.

Han pasado cinco días desde que iniciamos nuestro viaje a Rongai. El día 2 de julio nos encontramos en Madrid en la sede de PROYDE y tras el almuerzo empezamos ajustar el equipaje. Ya allí nos dimos cuenta que llevábamos más peso del permitido y debimos dejar algunas cosas. Tras calcular el peso de las maletas de todos juntos marchamos al aeropuerto. 30 kilos por persona.

Al sacar las tarjetas de embarque nos encontramos con el primer reto, las maletas se pesaban por pasajero y no por grupo y además en la maleta de cabina solo nos dejaban llevar 7 kilos en lugar de los 10 que nos comentó la agencia de viajes. Tras un buen rato ajustando peso y dejando algunas cosas en Madrid pudimos pasar a la zona de embarque.

El vuelo destino Doha salió con un poco de retraso pero se ajustó el tiempo para el enlace hacia Nairobi. Finalmente tras once horas de vuelo aterrizamos en la capital de Kenia. La lluvia nos recibía para hacernos notar que ya no estábamos bajo el calor del verano en España sino en el invierno del hemisferio sur. A la salida del aeropuerto nos esperaba el Hno. Bonface, director de Rongai con dos personas más para llevarnos a nuestro hogar de voluntariado.

El viaje se hizo largo pues un gran atasco nos esperaba a la salida del aeropuerto. Pronto se hizo de noche, aquí oscurece temprano, la lluvia y la saturación de las carreteras hizo el resto. Toda una emocionante experiencia transitar por la carretera de Nairobi a Nakuru, y su particular código de circulación definido como ‘adelanta como puedas aunque no puedas’. Finalmente llegamos sanos a casa donde nos esperaba el resto de la comunidad para la cena, los hermanos James y Joseph. Desde el primer momento nos han tratado muy bien procurando que estemos a gusto y cuidando detalles para con nosotros.

Tras deshacer el equipaje y descansar amaneció el 4 de Julio donde tras el desayuno pudimos conocer la escuela y la localidad de Rongai, un pequeño pueblo en la zona central de Kenia cerca de la ciudad de Nakuru a 1800 metros de altitud en el valle del Rift. La visita por las clases nos hizo empezar a conocer la realidad que viven los más de cuatrocientos alumnos de secundaria de esta escuela de agricultura y tecnología de la Salle en el país. De otro lado el paseo por Rongai nos hizo conocer la realidad de las gentes de esta zona con sus limitaciones en vivienda e infraestructuras, pero de edad joven y gran potencial. Por la tarde también pudimos conocer la escuela parroquial de primaria frente al colegio, una realidad aún de más necesidad por la precariedad de las instalaciones y la pobreza de muchos de sus alumnos y alumnas.

 

El viernes empezamos nuestra labor de pintura exterior de los pabellones de los dormitorios. El clima es suave y primaveral así que el trabajo de la mañana no se hizo pesado. Poco a poco hemos ido tomando contacto con la realidad con la que vamos a trabajar: la escuela parroquial de primaria, chicos y chicas de primaria hijos de los profesores del centro La Salle de Rongai y algunos de sus amigos, y los chicos de secundaria de la escuela que en estos momentos andan preparando los exámenes finales pues el próximo día 31 finalizan las clases del curso.

WhatsApp Image 2019 07 05 at 16.36.12

 

El sábado seis marchamos con el Hermano Bonface a Nakuru a visitar la ciudad, tras cambiar algo de dinero, un euro a 110 chelin Keniano (Ksh) hicimos algunas compras para comprobar el coste de la vida en el país. Realmente si dispones de dinero puedes comprar cualquier cosa ya que los grandes almacenes están surtidos de todo lo que podríamos encontrar en España. Posteriormente fuimos a almorzar a un sitio elegante y típico de la ciudad para regresar por la tarde a Rongai y jugar con los pequeños que nos esperaban. En la cena también hemos conocido al cuarto hermano de la comunidad, Jacob, que estaba fuera pasando unos días con su familia y se incorporaba esa tarde.

Hoy domingo nos hemos levantado temprano para asistir a la misa a las 6,45. Los alumnos se levantan mucho más temprano, en torno a las 4,30. Numerosos cantos acompañados de percusión han hecho que la hora y media se haya pasado volando a pesar de la extensa, profunda y devota homilía... El resto del día hemos estado revisando el material, haciendo colada, limpieza… para posteriormente en la tarde estar haciendo juegos y actividades con los chicos y chicas de primaria hijos de los profes del cole que viven dentro de la parcela del colegio.

WhatsApp Image 2019 07 05 at 16.36.09

Aunque el grupo es pequeño las relaciones son muy buenas y hay una gran ilusión por trabajar en el proyecto y aprender de las costumbres y cultura de Kenia. La acogida y atención de todos, Hermanos, profesores, trabajadores de la escuela y alumnos es muy cercana y respetuosa. Los rostros y nombres de los más pequeños se van quedando grabados en nuestros corazones. Aprender Swahili es uno de nuestros grandes retos quién sabe si lograremos aprender lo esencial en estos días. ‘Sawa, Sawa’

Información Adicional